Por Jan René Aguirre
Director de Desarrollo de Negocios e Inversiones – Hilco Global México
En este, nuestro cuarto artículo de una serie enfocada en las consideraciones clave para hacer negocios en México, analizamos las mejores prácticas para empresas que requieren una reestructuración en el mercado mexicano.
La crisis empresarial no tiene fronteras. De hecho, es tan global como los mercados en los que operan empresas de todo el mundo. Así como una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, una compañía global puede ver afectada su salud general por el desempeño de sus subsidiarias en el extranjero, incluidas aquellas en México. Estas subsidiarias suelen depender en gran medida del comercio intercompañías, entre otras dinámicas complejas, lo que hace que su éxito sea crucial para el bienestar de la empresa matriz.
Las empresas que compiten a nivel global están en constante movimiento y evolución. En esencia, están subiendo o bajando por una escalera mecánica que nunca se detiene. Si la administración no actúa con rapidez y precisión, esa escalera descendente puede llevar a un negocio del bajo rendimiento a una crisis de liquidez en un abrir y cerrar de ojos. Dado que la ventana de tiempo para actuar suele ser sorprendentemente estrecha, la agilidad y la visión a futuro son absolutamente esenciales para las empresas y sus líderes hoy en día.
Las estrategias de reestructuración empresarial tienen que ver con la proactividad, en lugar de la reactividad ante los desafíos, anticipándolos con antelación y teniendo un plan preparado. Para ello, es fundamental comprender los desafíos y oportunidades únicos de un mercado local e integrarlos en una estrategia global que proteja el negocio y mantenga su impulso en la dirección correcta.
En México, al igual que en otros mercados globales, la implementación de estrategias efectivas de reestructuración implica actuar con decisión para recuperar la salud y el crecimiento de la empresa. Se trata de tomar decisiones difíciles que pueden incluir la optimización de operaciones, la reevaluación de estrategias de mercado o incluso la reestructuración financiera, todo con el objetivo de estabilizar el negocio y prepararlo para un futuro sólido.
COMPONENTES CLAVE DEL PROCESO DE REESTRUCTURACIÓN
Análisis de activos (Identificación y valoraciones)
Imagina entrar a una habitación con los ojos vendados, tratando de descubrir qué hay dentro. Eso es exactamente lo que se siente al iniciar una estrategia de reestructuración sin haber realizado un análisis exhaustivo de los activos. Es fundamental conocer con qué activos cuentas, cuál es su valor y su potencial de monetización. Con esta información, las luces se encienden y el negocio puede ver con claridad todo lo que tiene a su disposición.
En esa habitación puede haber desorden, algunas antigüedades sin valor y, al mismo tiempo, numerosos bienes valiosos. Pero si no realizas un análisis de activos desde el principio, podrías encontrarte con sorpresas desagradables cuando ya sea demasiado tarde para hacer algo al respecto. ¿Por qué? Porque este paso no solo consiste en conocer el valor de los activos, sino en obtener una visión estratégica. Proporciona información clave para decidir qué conservar, qué vender y en qué áreas enfocar los esfuerzos de revitalización. Es un paso fundamental que establece las bases para las acciones que se pueden y se deben tomar a continuación.
Mejora de liquidez
El flujo de efectivo es el rey, y en plena reestructuración, mejorar la liquidez es como encontrar agua en el desierto. No se trata solo de hacer que cada gota cuente, sino también de encontrar nuevas fuentes antes de que se agoten los recursos. Esta fase se centra en extraer liquidez de cada activo posible, ya sea a través de ventas, refinanciamiento u otras soluciones creativas, sin descuidar el funcionamiento operativo del negocio. Se trata de proporcionar a la empresa el salvavidas necesario para avanzar hacia la siguiente fase de la estrategia.
Capital para reestructuración y crecimiento
Aquí es donde las empresas construyen un puente hacia el futuro. No se trata solo de sobrevivir, sino de posicionarse para crecer. Obtener capital para la reestructuración puede implicar diversas acciones, desde refinanciar deuda existente en términos más favorables hasta asegurar nuevos financiamientos para invertir en áreas estratégicas de crecimiento. Este capital no es solo un colchón de seguridad; es un catalizador de transformación, permitiendo a la empresa invertir en nuevas tecnologías, mercados u operaciones que se alineen con su visión estratégica y le permitan avanzar en su desarrollo empresarial.
Asesoría estratégica
La asesoría estratégica es la brújula en un proceso de reestructuración. Cuando una empresa cuenta con un guía experimentado a su lado, obtiene información clave, gana perspectiva estratégica y descubre caminos que, de otro modo, podrían haber pasado desapercibidos. Los asesores estratégicos con experiencia, arraigo y conexiones en un mercado específico pueden ayudar a navegar las complejidades de la reestructuración e identificar las estrategias más efectivas para la estabilización y el crecimiento en un país o región determinada.
Esto puede incluir desde mejoras operativas y un reposicionamiento en el mercado hasta recomendaciones sobre fusiones o adquisiciones como parte de la estrategia de reestructuración. La integración de estos y otros elementos garantiza que las acciones tomadas no sean meramente reactivas, sino pasos firmes hacia un futuro sostenible y próspero para la empresa.
UNA MIRADA MÁS PROFUNDA
Diagnóstico de problemas
Cuando se diagnostican problemas en las primeras etapas de una reestructuración, comprender qué activos posee la empresa, su estado y su valor real es fundamental. Aquí es donde el análisis y la gestión integral de activos se convierten en herramientas clave para obtener un conocimiento profundo de los activos en el contexto de las dinámicas del mercado local, el entorno regulatorio y los desafíos operativos específicos de México.
México ofrece una combinación única de oportunidades y complejidades. Desde el cumplimiento normativo —que implica navegar por la complejidad de las leyes fiscales y regulaciones laborales mexicanas— hasta la comprensión de las condiciones del mercado local, las fluctuaciones cambiarias y su impacto en el valor de los activos a lo largo del tiempo. Estos factores hacen que sea esencial para las empresas contar con un sistema sólido de gestión integral de activos.
Cuando se gestiona una crisis de liquidez, los conocimientos obtenidos a través de una administración eficiente de activos resultan invaluables. Saber exactamente qué activos están disponibles y cuál es su valor de liquidación puede abrir opciones estratégicas para mejorar la liquidez, como la venta de activos o la reestructuración de carteras de activos para alinearlas mejor con la estrategia de recuperación de la empresa.
Asimismo, al evaluar la viabilidad del negocio, el análisis detallado proporcionado por la gestión integral de activos puede ofrecer una visión clara del valor de desmembramiento de la empresa en comparación con su valor como negocio en marcha. Esta información es crucial para tomar decisiones fundamentadas sobre la dirección futura de la compañía, ya sea continuar con la reestructuración o considerar una posible desinversión.
La gestión integral de activos juega un papel fundamental a lo largo de todo el proceso de reestructuración, apoyando las fases de estabilización y reestructuración al garantizar que los activos sean optimizados y alineados con los objetivos estratégicos del negocio. Además, ayuda a identificar activos no esenciales o de bajo rendimiento que pueden ser desinvertidos para liberar recursos e invertir en áreas de crecimiento, respaldando así el desarrollo y la ejecución del plan de reestructuración. Y cuando se alcanza la fase de operaciones en la “nueva normalidad”, una gestión eficaz de activos permite que la empresa continúe monitoreando y optimizando su portafolio de activos para prevenir futuras crisis y garantizar la sostenibilidad operativa.
Gestión de la liquidez
Garantizar que la empresa cuente con el flujo de efectivo necesario para mantener sus operaciones en marcha mientras implementa cambios estratégicos a largo plazo es fundamental. Es como realizar una transfusión de sangre a un paciente en estado crítico: se está ganando tiempo, pero también estabilizando al paciente para una cirugía esencial. De la misma manera que un paciente sin el tratamiento o la medicación adecuada, la falta de liquidez puede acelerar la caída de una empresa, llevándola del bajo rendimiento a una crisis total.
Mejorar la liquidez puede implicar diversas estrategias, como renegociar plazos de pago con proveedores, acelerar la recuperación de cuentas por cobrar o incluso vender rápidamente activos no estratégicos para generar efectivo. Es importante destacar que, a medida que se optimiza la liquidez de estas formas, la empresa también obtiene información crítica sobre su propio funcionamiento como un efecto secundario. Esta nueva perspectiva sobre qué activos son realmente valiosos y generan efectivo, así como qué acciones u operaciones representan los mayores drenajes financieros, puede resultar invaluable para la planificación de la reestructuración.
Por último, la liquidez no se trata solo de sobrevivir a una crisis inmediata. A medida que la empresa avanza en sus esfuerzos de reestructuración y se prepara para implementar operaciones en la “nueva normalidad”, la liquidez asegurada se convierte, en esencia, en el capital estratégico para impulsar el cambio. Es el recurso que financia la transformación del modelo de negocio, respalda la inversión en nuevas tecnologías o mercados y permite que la empresa se reposicione competitivamente. Además, es el puente que conecta las acciones de emergencia necesarias para detener la “hemorragia” de la empresa con los movimientos estratégicos requeridos para su salud a largo plazo. No se trata solo de encontrar dinero para pagar las siguientes facturas; se trata de estabilizar la empresa para que pueda transformarse y emerger más fuerte.
Obtención de capital
Cuando se atraviesa un proceso de reestructuración, asegurar el tipo y la cantidad adecuada de capital es crucial. No se trata simplemente de encontrar cualquier fuente de financiamiento, sino de identificar la opción que mejor se ajuste a las necesidades específicas de la empresa y a sus planes de crecimiento. En el contexto de México, esto implica comprender tanto el panorama financiero local como su intersección con los mercados financieros globales.
Al buscar capital para la reestructuración, es fundamental comenzar con una evaluación clara y realista de la salud financiera de la empresa, sus perspectivas futuras y su viabilidad a largo plazo, identificando las áreas clave que requieren inversión para lograr la recuperación del negocio. Con un plan estratégico bien definido, el enfoque para asegurar capital debe ser multifacético. Las opciones pueden ir desde préstamos bancarios tradicionales y líneas de crédito hasta soluciones de financiamiento basadas en activos, donde los bienes de la empresa sirven como garantía para los préstamos. Dado el entorno económico dinámico de México, explorar opciones de financiamiento local, incluidas subvenciones gubernamentales o incentivos para la inversión extranjera, puede ofrecer oportunidades únicas de capital.
Cuando se trata de capital para el crecimiento, el enfoque cambia hacia la financiación no solo de la supervivencia, sino de la expansión necesaria. Esto puede implicar invertir en nuevas tecnologías, ingresar a nuevos mercados o escalar operaciones. En este caso, el financiamiento mediante capital accionario se vuelve una opción atractiva, ya que permite inyectar recursos frescos sin la carga inmediata de pagos de deuda. Es clave proyectar el crecimiento de la empresa de manera realista para atraer inversionistas interesados en sectores emergentes del mercado mexicano. Además, las asociaciones estratégicas o las empresas conjuntas con entidades locales pueden servir como una fuente de capital y de conocimiento del mercado, alineándose con las operaciones planificadas para la nueva normalidad con el objetivo de lograr un crecimiento sostenible y estabilidad operativa.
Uso estratégico del capital
A lo largo de estos esfuerzos, el uso estratégico y prudente del capital debe ser el objetivo principal. Se trata de garantizar que cada peso invertido acerque a la empresa a sus objetivos de reestructuración y crecimiento. Esto implica mantener un enfoque preciso en el retorno de inversión (ROI) desde el inicio, monitorear continuamente el impacto de las inversiones y estar dispuesto a ajustar las estrategias a medida que el negocio evoluciona y cambian las condiciones del mercado.
En última instancia, la obtención de capital para la reestructuración y el crecimiento en México es un ejercicio de equilibrio. Requiere un conocimiento profundo de las necesidades del negocio, un análisis exhaustivo de los instrumentos financieros y socios disponibles, y un plan estratégico que alinee la utilización del capital con la visión a largo plazo de la empresa. Es un paso crítico para revertir la situación y sentar las bases para un futuro exitoso en una de las economías más dinámicas de América Latina.
REFLEXIONES FINALES
Para garantizar el éxito de los esfuerzos de reestructuración, las empresas que operan en México harían bien en buscar un socio o socios con experiencia tanto local como global. Mientras que la conexión local proporciona información invaluable sobre aspectos críticos como el entorno regulatorio, las tendencias del mercado y los desafíos ocultos, la experiencia global y las mejores prácticas asociadas pueden fortalecer la toma de decisiones estratégicas y la excelencia en la ejecución que hemos abordado en este artículo.
En Hilco Global México, actuamos como asesores estratégicos para ayudar a las empresas inmersas en procesos de reestructuración, guiándolas hacia los resultados más óptimos. Le invitamos a ponerse en contacto con nuestro equipo en México para cualquier consulta relacionada con los temas abordados en este artículo o para recibir asistencia con una situación actual o en desarrollo que su empresa pueda estar enfrentando.